Sócrates

Tema 2. Sócrates y los sofistas

A) CONTEXTO HISTÓRICO, FILOSÓFICO, POLÍTICO, SOCIAL Y CULTURAL.

El siglo V a. C. es considerado el "siglo de oro" de la cultura griega. Las alianzas entre distintas "polis" y las victorias contra los persas permiten una gran prosperidad económica, lo que redunda en un desarrollo cultural sin precedentes. Sobre la segunda mitad del s. V a. C. se empieza a producir, sobre todo en Atenas, la llamada Ilustración Griega. Dentro de este contexto surge la filosofía de los sofistas y de Sócrates.

Todo esto se debió a la confluencia de varios factores. La ciudad pasa a convertirse en una de las más prósperas de la región. Por un lado las alianzas con otras polis (como la "Liga de Delos") permite tanto un gran desarrollo económico, como una forma de limitar la amenaza de los persas. Por otro lado, el comercio marítimo, auspiciado por estos factores antes señalados, fomentan una ciudad muy dinámica y cosmopolita. En tercer lugar, pero no menos importante, las reformas políticas introducidas por personajes como Solón, Tucídides o, sobre todo, Pericles, conducen a la aparición de la democracia ateniense.

La democracia y la prosperidad económica permiten un desarrollo espectacular de la cultura, que recibe una ingente cantidad de fondos que circulan por la ciudad. Sin embargo, todo esto genera enormes disputas por el control comercial y de influencias en la zona con la vecina ciudad de Esparta.

Atenas y Esparta entran en disputa en las llamadas "Guerras del Peloponeso" De un lado nos encontramos Atenas, con su enorme riqueza comercial, su florecimiento cultural y su democracia. Esta forma de gobierno participativa no sería muy similar a las democracias actuales, aunque coincide en algunos aspectos como su dos principales fundamentos:

  • Isonomia, o igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.
  • Isogoría, o igualdad de todos los ciudadanos ante las urnas.

Como órganos o instituciones de la vida democrática cabe distinguir el consejo de los 500, la Asamblea Popular y los Tribunales Populares. Sin embargo, no todos los habitantes de la ciudad son considerados ciudadanos (con participación democrática). Nos encontramos dentro de la sociedad tres grupos principales:

  • Ciudadanos libres, constituyen en Atenas el 20%, con derecho al voto y al gobierno a través de alguna de las instituciones.
  • “Metecos” (extranjeros), otro 20%, libres pero sin derecho al voto.
  • Esclavos, el 60% restante, sin derechos, libertad ni voto.

En total constituirían unos 200.000 habitantes.

De otro lado, en Esparta se erige un sistema aristocrático, jerarquizado y militarista. Su forma de vida era totalmente opuesta a Atenas: austeridad frente a opulencia, militarismo frente a artes... Finalmente, en el 404, tras unos treinta años de guerra, Esparta vence a Atenas, elimina la democracia e impone un gobierno proespartano denominado "Gobierno de los Treinta Tiranos".

Cabe señalar que la democracia fue reinstaurada poco tiempo después y la ciudad siguió siendo una de las más ricas de la zona, pero ya no se volvió a manifestar ese aire de optimismo, opulencia o esplendor.

B) CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS SOFISTAS

De la mano de la prosperidad económica, del florecimiento cultural y de la democracia, la ciudad de Atenas se fue llenando, a lo largo de la segunda mitad del siglo V a.C., de una serie de personajes autodenomindos sofistas (sabios).

No existen cualidades comunes a todos ellos, más allá de la coincidencia en su procedencia (casi todos ellos eran metecos o extranjeros) y en su actividad intelectual y profesional: se dedicaron a la enseñanza de los jóvenes de las familias pudientes. Se les considera los primeros profesionales de la enseñanza, cobrando por proporcionar una educación más culta y más profesional a quien pudiera permitirlo. Esta educación se convirtió en una necesidad, dentro del contexto democrático, para aquellos que quisieran triunfar en la ciudad. Por eso solían ser especialmente expertos en las disciplinas humanísticas (Retórica, Oratoria, derecho, moral, política,...), útiles para el ejercicio del poder o participar en el foro.

Su filosofía es muy diversa y no existe un pensamiento común a todos ellos. En todo caso, entre sus enseñanzas nos encontramos ante dos principios muy habituales:

  • Escepticismo: la verdad absoluta no existe, y aunque exista, no podría ser conocida, pues el lenguaje o la palabra es incapaz de llegar a la verdad (Gorgias de Leontini o Leontinos).
  • Y Relativismo: todo es relativo, incluso la realidad, la verdad o los valores morales (Protágoras de Abdera).

Muchos de los sofistas son conocidos por la crítica que hace de ellos Platón. Éste los sitúa en discusiones con su maestro, Sócrates, y los presenta con características negativas, como demagogos o embaucadores. Los más destacados miembros de la sofística fueron, además de Protágoras o Gorgias, Hipias, Pródico, Trasímaco, Critias y Calicles.

C) CAUSAS DEL RELATIVISMO Y EL ESCEPTICISMO

Aunque hacia el siglo V a. C. toda "polis" desarrollada de la época contaba con algún sabio, pensador o escuela interesante, se suele decir que los sofistas son un fenómeno especialmente ateniense (se suelen describir como hijos de la democracia). Mientras que en otras polis triunfaba la búsqueda de explicaciones a la naturaleza, la physis, en Atenas el pensamiento evoluciona hacia cuestiones humanistas (Ética, Política, Antropología, etc.). También, dado el valor comercial de su sabiduría, los sofistas se consideran sabios prácticos (por oposición a teóricos o especuladores).

Por ello, podemos señalar algunas causas de su tendencia al relativismo y escepticismo.

- Causas económicas y sociales: Dentro de la lógica democrática, comerciantes y mercaderes pagan mucho dinero para preparar a sus hijos para el ejercicio del poder. En el foro o en los juicios no interesaba exponer la verdad, sino imponer un punto de vista. La política invitaba a la reflexión humanista, pero muchos sabios no "educaban" en los tradicionales y complejos valores sociales (y políticos) del ser humano que llevaron a la democracia, sino que enseñaban a ganar discursos y a convencer a los conciudadanos. Por ello se acostumbraron a defender ideas opuestas según el momento.

- Causas filosóficas: La filosofía, desde sus inicios un siglo antes, había presentado una gran multiplicidad de teorías, a menudo contradictorias. conjugándolas se llegaba a la idea de que lo más probable es que estas teorías sean falsas, y que una nueva teoría no tiene por qué ser verdadera, conduciéndoles al escepticismo. Por otro lado, la propia evolución interna de la filosofía presocrática había establecido límites de conocimiento. Por ejemplo, las teorías de Demócrito llegan a puntos que no se pueden rebasar: no podemos predecir las combinaciones de los átomos, los cuerpos resultantes,...

Fue un pionero entre los sofistas griegos. Admirado experto en retórica, recorría el mundo griego cobrando elevadas tarifas por sus conocimientos. Acudió a Atenas donde fue considerado el más sabio entre los sofistas (fue amigo y consejero de Pericles y del propio Sócrates). Platón le acredita como el inventor del papel del sofista profesional o profesor de "virtud" (entendida no como "bondad" sino como conocimiento y habilidad para tener éxito mundano).

En su escrito “Sobre la verdad” expresa su principio “El hombre es la medida de todas las cosas”. Esta aserción lo sitúa en el origen del relativismo subjetivista manifestado también en su afirmación acerca de la imposibilidad de conseguir una verdad universal y absoluta para todos los hombres. También manifestaba cierto agnosticismo incluso frente a los dioses griegos, lo que le ganó el rechazo en Atenas cuando ya contaba sobre los 90 años.

Sería otro de los sofistas considerado un verdaddero sabio. También vajó por numerosas polis y estudió la naturaleza y el ser, dedicándose finalmente en Atenas a la educación privada en el arte de la palabra.

Era tan destacado en Oratoria, que se vanagloriaba de ser capaz de contestar cualquier pregunta. Los razonamientos de Gorgias, englobados dentro de los llamados sofismas (razonamientos que parten de una idea y de su contraria, por lo que forzosamente han de ser verdaderos), le llevan a la conclusión de que la verdad no existe, pero que si existiera no podría ser comunicada por medio del lenguaje ya que éste carece de validez para encontrar la verdad.

Según Gorgias, a partir de conceptos de Parménides, si una palabra es un ser, no puede representar a algo que no es ella misma, a un no-ser. Así mismo, si es un no-ser y representa a algo que no es ella misma, no tiene valor de verdad. Por tanto, la palabra no puede llevar a la verdad, y como es el único instrumento que tiene el hombre para conseguirla, definitivamente no podemos llegar a la verdad. Del mismo modo, si partimos del dinamismo de Heráclito, nos encontramos con que todo cambia continuamente, los significados varían y por tanto las palabras no tendrán valor de verdad. Así Gorgias atribuye únicamente a la palabra un valor de convencer, de engañar, un valor puramente retórico.

D) SÓCRATES

Opuesto a las enseñanzas de los sofistas encontramos la figura de Sócrates, (470-399 a.C.). Sócrates era natural de Atenas y es considerado a menudo, el verdadero creador de la Filosofía. Aunque no escribió ningún libro, su filosofía y su persona es ampliamente conocida gracias a Platón, su principal discípulo, en cuyos diálogos lo representa. Fundamenta su filosofía en la búsqueda de principios que guíen al hombre, fundando el intelectualismo moral, que influirá en toda la filosofía occidental.

Curiosamente, algunos contemporáneos de Sócrates lo identificaban como un sofista más. Sin embargo, podemos encontrar numerosas cualidades que, no sólo lo diferencian de otros sabion, sino que incluso lo hacían entrar en conflicto con estos:

  • No cobraba por sus enseñanzas, así que no pretendía ser superior a otros sabios, ni buscaba un fin práctico de sus enseñanzas.
  • No le gustaba hacer largos discursos como los Sofistas, sino diálogos, ya que éstos admiten cuestiones, discusiones, observaciones,...
  • No era escéptico ni relativista, sino que perseguía constantemente el conocimiento de unas verdades universales, y la autorealización a través del intelectualismo moral.

Biografía

Sócrates nació en el 470 ó 469 a. C. en Atenas, hijo de un cantero y una comadrona. Según Plutarco, cuando Sócrates nació, su padre recibió del oráculo el consejo de dejar crecer a su hijo a su aire, sin oponerse a su voluntad ni reprimirle sus impulsos. No obstante, ni Jenofonte ni Platón mencionan esta intervención del oráculo, lo que hace pensar que pueda ser una tradición popular muy posterior.

Desde muy joven, llamó la atención de los que lo rodeaban por la agudeza de sus razonamientos y su facilidad de palabra, además de la fina ironía con la que salpicaba sus tertulias con los ciudadanos jóvenes aristocráticos de Atenas, a quienes les preguntaba sobre su confianza en opiniones populares, aunque muy a menudo él no les ofrecía ninguna enseñanza. Tuvo por maestro al filósofo Arquelao quien lo introdujo en las reflexiones sobre la física y la moral.

Se cuenta que, uno de sus mejores amigos, Querefonte, le preguntó al oráculo de Delfos si había alguien más sabio que Sócrates, y la Pitonisa le contestó que no había ningún griego más sabio que él. Al escuchar lo sucedido, Sócrates dudó del oráculo, y comenzó a buscar alguien más sabio que él entre los personajes más renombrados de su época, descubriendo finalmente que todos ellos eran unos necios o unos soberbios.

En el 399 a. C. fue acusado de despreciar a los dioses y corromper la moral de la juventud, alejándola de los principios de la democracia. Fue condenado a muerte tomando cicuta, lo que acató en coherencia con sus enseñanzas.

Filosofía socrática: mayeutica e ironía

La filosofía socrática tiene dos contenidos esenciales:

  • Crítica al relativismo moral sofista: Para hacer frente al relativismo (la palabra no tiene valor de verdad), Sócrates afirma que la palabra o el lenguaje no representa cosas particulares, concretas o determinadas, sino que se refieren a un concepto universal, que trasciende las cosas existentes. Esta teoría es muy importante, pues es la primera vez que aparece el concepto de lo universal. Por tanto, la justicia, la virtud, ... tienen sentido pleno al no reducirse la palabra a las cosas concretas.
  • Intelectualismo moral. Si ya había negado el escepticismo y el relativismo, Sócrates tiene que introducir una nueva forma de entender la verdad. Afirma que conocimiento y virtud coinciden: solamente el que sabe es justo (y todo el que actual mal, lo hace por ignorancia). Platón, asumiendo esta teoría, intentará contestar a las críticas de cómo explicar el hecho de que en ocasiones el ignorante actúe rectamente, con justicia, mientras que el sabio no.
  • Para Sócrates existen 2 tipos de conocimiento:

De estas formas de conocimiento Sócrates sostiene que la más importante que tiene el hombre es la Poiesis, ya que le permite producir, crear.

La felicidad para Sócrates surge cuando podemos realizar la virtud, la justicia, y para alcanzarla necesitamos conocerla.

El método Socrático para llegar al conocimiento es una combinación de mayéutica (el arte de ayudar a alumbrar espíritus), e ironía. El interlocutor comienza afirmando aquello que considera que es una verdad. Luego Sócrates, mediante una serie de preguntas hace profundizar a éste en su teoría hasta que cae en una contradicción, lo que le conduce a aceptar su ignorancia:

“sólo sé que no sé nada”

Esta aceptación de la ignorancia incita a la búsqueda más racional de nuevas teorías, y al final el interlocutor descubre unas verdades que ya llevaba en sí. Sócrates insta a los demás para que piensen y generen conceptos morales universales, y, por tanto, válidos para todos.

Anécdotas de Sócrates y familia

(Sacado de Filosofía&Co)

Dice la leyenda que ningún esclavo quería ser tratado como se trataba Sócrates a sí mismo. Pero parece que esa exigencia consigo mismo no hacía falta que se la impusiera él, pues la tenía en casa. Su esposa, Jantipa, ha pasado a la historia como una mujer de gran carácter que no dudaba en poner firme al filósofo cuando su conducta no le gustaba. No debía ser fácil convivir con un hombre como Sócrates… aunque no deja de parecer excesivo lo que cuenta la anécdota más famosa de ella. En cierta ocasión, enfadada con Sócrates por algo que este había hecho, le vació un orinal en la cabeza. Sócrates era uno de los hombres más ecuánimes y se limitó a decir: “Después del trueno viene la lluvia”. No obstante, los últimos estudios en torno a su figura parecen demostrar que esa actitud no era la norma en su esposa. Madre de los tres hijos que tuvo con el filósofo (Lamprocles, Sofronisco y Menexeno), fue una mujer que quedó arrasada por el dolor tras la condena a muerte de su esposo.